Esta madrugada he enviado el segundo de los tres artículos que estoy escribiendo para la galería de fotos de
Miguel Candela. Primero le entregué la versión en castellano, y después de varias revisiones, por fin le he pasado el texto en inglés.
Este segundo artículo trata sobre la precaria situación que viven los llamados "hombres-jaula" en Hong Kong. Se trata de hombres y mujeres que emigraron a la antigua colonia británica desde la China continental en busca de una mejora en las condiciones de vida. Lamentablemente, eso no ha ocurrido, pues las rentas de estas personas son tan bajas que no pueden acceder a pisos de protección. Por esta razón la solución pasa por vivir en pequeñas jaulas, resultado de pisos divididos y compartimentados, en las que acumulan todas sus pertenencias sin espacio ni intimidad.
Solamente me queda un tercer artículo sobre la situación alarmante que viven los residentes en el primer complejo residencial de protección oficial que se levantó en Hong Kong en 1967. Aunque muchos de los residentes que tenían estos edificios se han ido, hay mucha gente, especialmente gente mayor, que no quiere moverse del lugar donde ha proyectado su vida. Dicen los detractores que con el derrumbamiento del complejo se detendrán también la actividad económica y la oferta de ocio de la zona.
La búsqueda de empleo continúa.